¿se habrá dado Cuenta que hoy me puse lo que me regalo?
y sí, te estoy mirando,
todos los días a través de mi ventana, tu ventana invertida, donde invierto el tiempo inconsciente de mi interior confundido,
fundido uno con el marco, el otro en mi psicopatía absurda de transparencia,
como vidrio a través del que miras pero no ves.
Mirándote hacer de todo, queriendo no ser más que lodo sobre tus pies,
hacerte bien , siendo un alivio, ayudando sin que te des cuenta de que estás conmigo.
Esto tiene una melancolía irreal, sustentada en mi depresivo yo, que es el más alegre de todos, quién puede decirte que ser y como serlo, no hay solución, porque la formación es de aquí al más.
No para, no se detiene ni por mi ni por ella, ni por mis llantos innecesarios y muchos menos por los irreales de un fracaso auto impuesto. Ese pretérito imperfecto que existe solo en el lenguaje, me lleva a pensar que todo es mentira, y a comprender que las reflexiones auto-impuestas de derrotas que nunca sucedieron , son solo las patrañas más convincentes q puedes inventar para hacer más amarga tu vida sin fundamento alguno.
Y te das Cuenta que te valoran, te sientes bien
El aprecio es sencillo, está en todo tu rededor, en el olor de tu perfume, en la fragancia de un ven a verme, de un salgamos, del bebamos algo y hablamos, de un necesito verte directo, o de una palabra extraña compartida, son tantas las formas de demostrar en esta vida, que no me alcanzan los idiomas para señalarlas.
Somos amigos desde cuando?, no he perdido la cuenta de los años, pero si perdí por un momento la guía de mi aprecio a través de ti, quise ser el apartado, pero cuando te vi no pude sentir más que una felicidad intensa que me recorría, quizás se trata de eso, de extrañarse un poco, de rencontrarse otro tanto, de valorarse en lo obvio.