shazan
La persecución del intento
Creo que tengo un mal, uno que me afecta cada vez que la vida me da oportunidades, uno que llevo desde que me hice a un rumbo solitario, es algo que no he dejado de cultivar y por eso sobrevive en mi interior y forma parte de cada momento en mi vida, es el mal de la última oportunidad.
Siempre me he preguntado ¿Por qué no tomo el primer chance, por qué no soy capaz de resolver las cosas de una vez y a la primera, por qué me esmero tanto en darle la última velta a las cosas cuando el resultado es casi obvio? No entenderé jamás como llego a provocar un desgaste de situaciones creando cuartas y quintas lecturas siendo que posiblemente la primera estaba bien, y con esa es la que se queda la mayoría del mundo , pero quiénes son la mayoría , pues en si los que conozco.
Alguna vez dije que tengo miedo, pues si, lo reconozco suelo llamar al miedo, querer entrelazarme con él, que intente ser mi compañia, pero no puedo cada vez que cito sus frases termino por acabarle, sofocándolo en una esquina retorciendo con mi mente sus entrañas. Es que a pesar de que me guste sentir como si estuviese a mi lado, no puedo más que darme cuanta de que lo he llamado y comienzo a sentirme extraño, a no hallarme, a darme cuenta que nuevamente le he llamado para sentirme débil sin serlo, para aparentar conmigo mismo cosas que no van al caso, cosas que no merecen la pena ser explicadas. ¿Por qué no? Simplemente porque son sentires falsos titubeos inadecuados e inexistentes en mi seruridad absoluta, el llamado al miedo y el terror de las cosas es solo para sentirme menos mediocre e itentar convencerme de que las cosas me cuestan o que soy una especie de tipo que no entiende bien, son solo creadas y llamadas para justificar mis procesos de constante ocio y dejo momentáneo de mis obligaciones, son vacaciones momentaneas que contienen una presión interna tan fuerte que no te deja descanzar.
He parado el tiempo y me he hecho de un momento que no tengo, lo he desaprovechado, pero mi conciencia iconcientemente se ha encargado de hacerme avanzar y cuando llegue el momento en que no desprecie mi capacidad cognitiva y pueda no revelarme ante mi mismo y dejar a mi conciencia fluir junto a mi saber y motivación personal en una única causa, estaré más cerca del triunfo, más cerca de mi mismo y más lejos de las inseguridades creadas desde mi y para mi para intentar autolimitarme en un normal y porque no decirlo mediocrte aprendizaje, pude estar 12 horas pegado a un televisor por una causa que creía una idiotez, porque no puedo estar de cabeza en lo que creo si es lo que verdaderamente quiero esta vez.
la regla de la última oportunidad, no es solo darle vuelta a las cosas hasta el último chance, es quizás perder aquella oportunidad que te daba la vida, después de esta, en este momento podría decir que siento miedo de no lograr mi cometido, sin embargo el miedo a no saberme capaz se acompaña de una presión que la primera oportunidad, no te deja, no te da.
Hoy no tengo ni primeras ni segundas oportunidades, estoy en un limbo incomprensible donde yo creo y mando mis tiempos, tengo fe en mi y en lo que creo me importa, tengo que hacer muchas cosas de las cuales la que más interés me da de forma momentánea, me llama más la atención y voy a su termino, sin embargo hay una responsabilidad mayor que cumplir y un proceso que avanzar, que de no poner mi atención en el por lo proto sabrá desvanecerse y terminar con todo lo que he creído y creado, mi última oportunidad está donde yo la quiera ver, quizá mi última oportinidad esta vez es la primera.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home